Artículo y foto : Tania Victoria
Formada en 1995 en la Ciudad de México Molotov se ha caracterizado por ser una banda que desafío la censura y habló abiertamente de temas culturales y políticos que se sienten igual de vigentes —o más— en estos tiempos convulsos.
Además ha sido capaz de resistir a la industria musical que ha cambiado tanto en las últimas dos décadas con la llegada de nuevas generaciones y ritmos
Este año la banda “defeña” celebra su 30 aniversario con una gira que tuvo su parada en España en el ciclo de conciertos de Noches del Botánico, en Madrid y lo que se vivió fue más que un concierto: fue una descarga de memoria, rebeldía y fiesta.
Desde que pisaron el escenario, el grupo mexicano dejó claro que, aunque hayan pasado tres décadas su potencia continúa como el primer día. Abrieron con fuerza, y se escucharon clásicos como “Voto Latino” y “Frijolero”, piezas que siguen siendo himnos para una generación que crecimos al ritmo del rock en español, con letras ácidas, humor negro y mezcla de ritmos.
Cada canción era un viaje en el tiempo cuando iba a la secundaria y escuchaba de manera rebelde cada acorde de esta inconfundible banda. Me sorprendió ver a distintas generaciones y sobre todo no solo encontrarme con mexicanos, sino hispanohablantes que venían de otras partes de España exclusivamente a escuchar a la banda.
El cierre perfecto fue cuando llegó “Rastaman Dita”. “Los molotov” invitaron a las mujeres del público para subir al escenario. Ver a tantas chicas bailando en el escenario, sin filtros, sin juicios, celebrando el cuerpo, la presencia, la vida y la música. Fue un broche perfecto para una noche cargada de energía, significado y además de mucha nostalgia…